miércoles, 22 de agosto de 2012

Dia 2: El dia mas completo de mi vida


"Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, 
por la educación se asciende a la libertad"

 Hola a todos desde mi saco en Lugazy, campo de trabajo de Uganda a 50 km de la capital Kampala. Estas horas, desde que toco por primera vez suelo africano hasta el punto y final de la entrada han sido a veces impactantes hasta dejarme atontado y tan distintas a mi mundo que no lograba fijar la vista en la carretera más de dos minutos. El inicio de  un viaje memorable que, rotundamente, marcará un antes y un después en mi vida.



Llegada a Uganda, con Harris
 El único aeropuerto del país, mas pequeño que el de La Coruña, nos recibió con los brazos abiertos. No encontramos ningún problema de documentación y nuestras maletas estaban ya esperando sanas y salvas. Recuerdo un calor asfixiante y varías cosas llamativas: coches y autobuses de los años 70 que conducen por la izquierda y "guardías de tráfico" con ametralladoras K-47 debajo del brazo. Los mosquitos enormes , a medio camino entre insecto y aves de presa, nos recordaron la primera sesión de spray repelente y atacaron a uno de los españoles con voracidad.






 Después nos reunimos con universitarios ugandeses que colaborarán en el proyecto. También hicimos una pausa en Kampala para comer algo, ducharnos y confirmar a nuestros padres que estábamos sanos y salvos. En un abrir y cerrar de ojos me vi subido a una furgoneta rumbo a Lugazy. 


 Durante el viaje, de hora y media para recorrer la distancia de La Coruña a Ferrol, fuimos zarandeados por un tráfico caótico en el que peatones, motocicletas y coches avanzaban a trompicones sin carriles ni semáforos. Para amenizar, nada como asomarte a la ventana y disfrutar de chabolas, tiendas apuntaladas y pobreza extrema hasta donde alcanza la mirada... A mi alrededor vi gente resignada, sentada en sillas de plástico y con la mirada perdida en el infinito. 





Calle de Lugazy
En el bus compartí asiento con Dominique y Gordon, dos ugandeses interesados en el fútbol español y acérrimos seguidores del Arsenal. Les pareció muy divertida mi actitud de asombro frente a los guetos de la capital. Más tarde uno de ellos llegó a afirmar que:  "un pobre en España sufre más que un pobre ugandés, en África se puede plantar comida, mientras en Europa nos morimos de hambre".






Apenado por la manipulación y la visión sesgada que reciben los escasos universitarios del país entendí la importancia de nuestra labor allí. La única forma de transformar África es mediante un nuevo sistema educativo, mucho más sólido e imparcial.



Mi primer anochecer africano

La llegada a nuestra base fue alrededor de las 8 pm. Montamos las tiendas y tras acabar de instalarnos se cerraron las puertas. Cayó la noche y el silencio solo se vio interrumpido por el graznido de las aves y las pisadas de vigilantes armados, recordándonos que esta maravilla natural escondía aún muchos peligros.








Un abrazo, por fin desde Lugazy: Carlos






"Et erunt signa in Sole, et Luna et stellis
et pressura gentium prae confusione sonitus maris."

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